El Real Patronato sobre Discapacidad, organismo dependiente del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, y la Comisión de la Mujer y Niña con Discapacidad de la Federación Coamificoa han organizado dos encuentros virtuales clave sobre violencia de género en las zonas rurales, que han contado con una activa participación de personas procedentes de distintos territorios rurales, reflejando la diversidad y riqueza del colectivo.
El 30 de octubre y el 13 de noviembre se celebraron online sendas jornadas “MujerES: Cosechando posibilidad.es, con el objetivo de visibilizar los retos y oportunidades de las mujeres y niñas con discapacidad en el ámbito rural. En dichas jornadas pudimos contar con la colaboración técnica de trabajadoras sociales, psicólogas y las propias mujeres de entornos rurales que participaron en las ponencias detectando las necesidades y deficiencias que sufren en su entorno.
Este espacio de trabajo colaborativo, que responde al eje transversal de ruralidad contemplado en la Estrategia Española sobre Discapacidad 2022-2030, refuerza el compromiso con una inclusión social efectiva y sostenible para las mujeres con discapacidad en el ámbito rural, apostando por una transformación que pone el foco en la equidad y la innovación.
Bajo el lema: “Violencia y mujeres con discapacidad en el ámbito rural”, la jornada MujerES visibiliza la falta de recursos efectivos para la protección y denuncia de situaciones de posible violencia ejercida sobre las mujeres con discapacidad en el ámbito rural, la mayor facilidad e incluso impunidad del agresor por el aislamiento geográfico, necesidad de transporte adaptado, ausencia de redes inclusivas y escasas posibilidades de participación comunitaria y liderazgo para garantizar igualdad de oportunidades.
Durante los encuentros, se puso de manifiesto que el aislamiento y la falta de herramientas, provocan una aceptación de la violencia inadmisible, sufriendo una mayor discriminación y, en ocasiones, la dependencia del agresor y de su entorno, provoca mayor riesgo de pobreza, y la ausencia de transporte adaptado provoca mayor aislamiento geográfico y mayor dificultad al acceso a los recursos de protección y servicios sociales.
Las participantes coincidieron en la necesidad de impulsar el transporte adaptado, recursos accesibles, potenciar redes de apoyo inclusivas, fomentar programas de salud y educación inclusiva e impulsar la participación comunitaria y el liderazgo de las mujeres con discapacidad en el entorno rural, como elementos clave para garantizar la plena participación social. Sin una inclusión real y efectiva, alertaron, se seguirá sin resolver la violencia sobre las mujeres con discapacidad en el entorno rural, debilitando aún más la España rural.



